
Los kits de microcemento listos al uso se han multiplicado, y la pregunta llega en casi todas las visitas: ¿y si lo hago yo? La respuesta honesta, viniendo de quien vive de aplicarlo, es que depende mucho de la superficie.
Qué suele incluir un kit
- Imprimación universal (normalmente acrílica, no epoxi).
- Microcemento monocomponente de base y de acabado, en cantidad para 4-10 m².
- Pigmento en pequeño formato.
- Sellador monocomponente al agua.
- A veces, llana de plástico y lija.
Precio habitual: entre 25 y 60 €/m² solo en material. Es decir, en un trabajo pequeño el ahorro frente a un aplicador profesional no es tan grande como parece, porque el grueso del coste profesional está en las horas, no en el producto.
Dónde puede salir bien
- Un mueble, una mesa, una encimera pequeña de un mueble auxiliar.
- Una pared decorativa en una zona seca, sin exigencia de acabado perfecto.
- Una maceta grande, un banco de obra, elementos de jardín.
- Cualquier superficie donde una imperfección forme parte del encanto.
Dónde sale mal casi siempre
- Suelos. Necesitan malla, lijado mecánico, planitud y un sellador bicomponente. Es la superficie más grande y la más visible de la casa.
- Duchas y platos de obra. Sin impermeabilización previa profesional, la filtración es cuestión de tiempo.
- Encimeras de cocina en uso real. El sellador de kit no resiste ácidos ni calor puntual.
- Exteriores. Los kits rara vez llevan sellador alifático con filtro UV.
- Superficies grandes. El microcemento tiene tiempo abierto limitado: si no cierras el paño antes de que empiece a fraguar, se ven las juntas de trabajo. Es el fallo más habitual del aficionado.
Las herramientas que no vienen en el kit
Para un suelo hacen falta, como mínimo: lijadora orbital o rotoorbital con aspiración, llana veneciana de acero inoxidable de calidad, batidor eléctrico, aspirador de obra, y consumibles de lija en varios granos. Comprarlo todo para una sola obra puede costar más que la diferencia con el presupuesto profesional.
El coste real de rectificar
Cuando nos llaman para arreglar un microcemento de kit mal aplicado, el trabajo es más caro que si se hubiera hecho de cero: hay que lijar hasta base sana, valorar la adherencia de lo que queda, imprimar de nuevo y aplicar el sistema completo. En algunos casos hay que retirar todo el material.
Conclusión
Si te apetece probar, hazlo en un mueble o en una pared secundaria. Es un buen aprendizaje y el riesgo es bajo. Para el suelo de tu casa, tu baño o tu cocina, la diferencia entre un trabajo profesional y uno improvisado se ve desde el primer día y se paga durante años.


